El presente de San Martín abrió interrogantes sobre el trabajo de Alejandro Orfila, especialmente porque sus números son inferiores a los que había conseguido Andrés Yllana durante su ciclo. Sin embargo, Oscar Mirkin fue contundente al responder si esa diferencia modifica la evaluación de la dirigencia: “No me preocupa ni me ocupa”.

El presidente aseguró que Orfila tiene toda la autoridad necesaria para desarrollar su trabajo y que la comisión directiva confía plenamente en su capacidad. “La confianza está plena y quiero afirmarlo con toda categoría”, remarcó. La intención, según explicó, es que el cuerpo técnico continúe con tranquilidad y que cada integrante del área profesional cumpla con la tarea que le corresponde.

Mirkin también defendió la conformación del plantel y puso el foco en el esfuerzo económico realizado por el club. Aseguró que San Martín está entre el segundo y tercer plantel más caro de la categoría y recordó que la dirigencia salió a buscar reemplazos cada vez que aparecieron lesiones o posibilidades de incorporar futbolistas.

Una inversión que la dirigencia quiere sostener

El presidente entiende que el equipo todavía tiene margen para revertir la situación. Reconoció que hubo partidos en los que San Martín jugó mal, pero también atribuyó otros resultados a la falta de suerte. “Tenemos un plantel muy competitivo”, insistió. Y agregó que el cuerpo técnico fue elegido precisamente porque comparte la idea de salir a buscar los partidos y competir por el objetivo planteado.